Parece evidente a estas alturas que los especuladores no comen manteca colorá de Atajate. Esas criaturitas no deben de alimentarse bien. Ahora quieren atrapar con sus garras a la entrañable nación portuguesa, un país que creíamos, nunca entraría en crisis porque los españoles, o al menos los andaluces de las provincias de Huelva y Sevilla, lo utilzamos como excusa pa comé pa siempre. A ver me explico, quien a estas alturas no ha ido A Chimené a ponerse tibio de cataplana de arroz o de bacalhau a brás.
Cándido Méndez. Secretario Genral de UGT, desayunaba huevos revueltos el pasado puente de La Purisima en el hotel Altis de Lisboa mientras Humberto Meirinhos, alto cargo del Ministerio de Finanzas luso, le decía a mi hermano que la culpa de la crisis la tiene China.
Pero mientras China devalúa su moneda de la misma forma que mi amigo Er Peli se toma una servesa en San Julián, vaya cuando le da la gana, las previsiones económicas cuando pasen estas entrañables fiestas son, para el pais de Pessoa y Camoes, una película de miedo.
Ya lo advertía Felipe González, que para eso pertenece al Comité de sabios de la UE, que cuando acabe de pasar el Rey Baltasar, la zozobra volverá igual que lo hace la cuesta de enero, un poco más empinada, si cabe, que la granadína Cuesta Alhacaba.
Así, el señor Mayer, el economista jefe del Deutsche Bank -la entidad financiera más grande de Alemania- medió en el debate sobre los recelos que los inversores albergan sobre España y defendió nuestra solvencia. Mayer opinó en el Frankfurter Allgemeine Zeitung que la desconfianza hacia España no es más que una “exageración”.
Sin embargo, en alusión a nuestro vecino occidental señaló que “no sería una sorpresa” si Portugal solicita el plan de rescate. Y lo suelta así la criaturita. Se acabó el paté de sardinhas, las canecas de cerveja sagres o superbock y las azeitoas pretas en Tavira.
Por lo menos tienen un consuelo, el dinero que se ha llevado Ricardo Martins, ex portero de mi eterno y querido Betis, todo ello, sin dar un palo al agua.
Boas Festas e um Feliz Ano Novo!






